Huellas y resonancias del agua. Sesión de escucha con Berit Callsen y Sarmen Almond
Por Susana González Aktories
En esta sesión de escucha, que se organizó de forma híbrida el 22 de mayo de 2025, quien suscribe inició por presentar a la Dra. Berit Callsen, académica de la Universidad de Osnabrück, Alemania, invitada a una estancia de investigación durante el mes de mayo en el marco de las actividades de PoéticaSonora MX. Se pidió a Callsen hablar de sus acercamientos previos a la representación del agua en la literatura y el cine hispanoamericanos, y la conciencia que de ahí emana sobre el impacto ecológico y político de la creciente escasez de este recurso. La investigadora alemana mencionó también en este contexto cómo los marcos teóricos de la ecocrítica y los nuevos materialismos sirven para analizar propuestas artísticas y literarias que nos sensibilizan sobre la crisis del agua.

Berit Callsen explicando stills de imágenes del agua del documental Mapocho (2008) de Cristóbal Zapata
(Foto: Susana González Aktories)
Tras presentar igualmente a la performer vocal, música y artista sonora Sarmen Almond, se escucharon tres secciones de su pieza “Huellas (huellas de lluvia)” (2023);1 a saber, el inicio, una parte intermedia y el final, debido a que por su extensión –de más de treinta minutos– era imposible revisar de forma completa.
Durante la sesión, ella reveló algunas de sus intenciones y procesos de creación, lo cual se contrastó con las impresiones de escucha compartidas por el grupo.

Sarmen Almond (centro); Susana González Aktories (izquierda); Ambar Geerts y Octavio Serra (derecha) durante la sesión de escucha
(Foto: Enrique Schadenberg)
Como base sonora empleó grabaciones de campo que Almond misma realizó, donde por momentos recurrió al uso de hidrófonos en ojos de agua y cascadas petrificadas una zona del Estado de Oaxaca. Para el performance invitó a la bióloga B. Karina Guevara con voz y testimonios, y a los músicos: Darío Bernal en las percusiones y con juguetes; Juan José Rivas en la electrónica; Juan García en el contrabajo; sumándose ella en la parte vocal. Cada uno de ellos tuvo además la instrucción de representar un elemento natural: tierra, viento, agua y éter. La pieza busca así explorar la memoria y las huellas que el sonido del agua deja, cómo influye en los músicos que colaboraron, y cómo marca a su vez una experiencia auditiva que lleva a una especie de trance debido al recurso de la repetición y la variación, así como mediante el contraste entre sonidos graves y agudos tanto de las voces e instrumentos como los que el agua misma produce y que albergan una gran riqueza. Cabe destacar el interés de la compositora en despertar una conciencia sobre el cuidado del agua, por lo que no asombra la integración de datos duros en el plano vocal-narrativo enunciado por Guevara Olivar, ayudando a posicionar al público frente a la relación del agua con la humanidad y sensibilizándolo sobre la crisis del agua.
La autora compartió la notación empleada en esta composición, donde se indican los distintos momentos de la pieza (carencia, paisaje, burbujeante, caos-escucha), su dinámica, el orden de entrada de cada músico/a, las técnicas o recursos instrumentales/vocales esperados de cada uno/a de ellos/as, sus solos, así como las ocasiones en que aparece la voz de la bióloga leyendo extractos de un reciente estudio mundial sobre el agua. Desde la perspectiva performativa, también se indican las salidas de los músicos tras el fade out del final. Esta información complementó las impresiones acerca de cómo ella trabajó y representó las voces del agua en los diversos planos y pasajes de la obra.
Notación de “Huellas de agua” de Sarmen Almond
(Foto: Susana González Aktories)
Se habló asimismo de cómo la agencia que tiene el sonido de este elemento natural puede modular y dar sentido a una propuesta sonora enfocada en resaltar una serie de detalles y texturas. Almond confesó en este punto que la experiencia personal con el agua no sólo ha sido “alucinante” para ella en términos de evocar sensaciones sonoras y lumínicas que permanecen en la memoria, sino también ha resultado altamente transformadora.
Lo anterior explica que haya recurrido al tema del agua en varias de sus obras y proyectos, siendo uno de los más recientes “Voz de agua” (2025), una activación política y ecológica que busca generar conciencia sobre temas ambientales en la gente que vive cerca del río Atoyac, uno de los más contaminados. Se trata de una iniciativa realizada desde hace algunos años en colaboración con Matamoros 404 cada marzo, coincidiendo con el Día Internacional del Agua, en donde también se llevan a cabo un taller de improvisación vocal y un evento llamado “Canto al Agua”, donde los participantes cantan al río Atoyac mientras realizan un tequio para recolectar basura. Este proyecto, según Almond, busca llamar la atención sobre la alarmante contaminación de dicho río y promover su limpieza como primer paso hacia una preservación más larga y permanente. Ello demuestra a su vez cómo el arte es una herramienta poderosa mediante la cual no sólo se congrega a la gente en torno a un evento, sino que en esas ocasiones puede contribuir a generar un cambio social mediante acciones concretas, en este caso ante la crisis del agua, en una propuesta que va más allá de los discursos tradicionales.
La artista brevemente refirió a su actividad como docente y gestora, al organizar talleres, conferencias y colaboraciones con otros artistas e investigadores para hablar sobre el uso contemporáneo de la voz en los más diversos campos (artísticos y científicos), y compartió que en su investigación doctoral también se centra en el poder transformador de la voz y la exploración de ésta para influir en la percepción y la experiencia humana.
A partir de la escucha de “Huellas de lluvia” se sugirió que piezas sonoras como ésta, en donde se incluyen la palabra y la voz, cuestionan si el agua está asociada a algún género, asunto que podría incidir en la interpretación de los sonidos acuáticos. De igual forma se resaltó la participación que tiene la voz hablante en esta pieza, dado que por momentos incluye datos duros sobre la condición del agua en el mundo, su calidad y su disponibilidad, que se encuentran en un estado crítico. Otras cualidades sonoras que destacaron desde la escucha fueron asociaciones con lo metálico y lo maquínico, pero también con lo mítico y lo ancestral.
Durante la sesión, Almond distribuyó varias postales con fotografías que ella misma tomó de ojos de agua y de los rastros que ésta deja en las superficies por donde fluye, con las que ha promovido esta pieza. Dado que este plano visual-verbal suma a la apreciación sonora en un sentido intermedial, se abundó en la doble inscripción del agua como “huella” y como ausencia, lo cual refuerza la intención concientizadora de su propuesta.

Imagen de una de las postales usadas en la promoción de “Huellas de lluvia” de Sarmen Almond
(Foto tomada de https://sarmenalmond.bandcamp.com/album/huellas-huellas-de-lluvia)
A partir de ahí se aprovechó para comentar que el sonido del agua, como las perspectivas de una toma fotográfica, también es capaz de denotar la posición desde la que ocurre la escucha (a qué distancia se encuentra una/o respecto al cuerpo de agua y en qué condiciones). Esta perspectiva va cambiando a lo largo de la obra, de acuerdo con las distintas estrategias de recreación sonora que ésta emplea y gracias a las cuales incluso somos capaces de sentir que nos sumergimos en ese cuerpo, experimentándolo aun desde sus profundidades. En este sentido se tematizó la experiencia de encontrarse fuera o dentro del agua, y cómo la percepción sensorial y auditiva abajo del agua –por ejemplo durante el buceo– puede generar la impresión de que nos encontramos en un universo y materialidad muy diferentes, tan sugestivos como habitualmente ajenos a nuestros oídos.
Para concluir se escuchó la pieza de Tito Rivas “Muerte: Paz en el agua” (2013), de algo más de siete minutos de duración), la cual utiliza poemas escritos y leídos en voz de Octavio Paz no sólo como homenaje al poeta, sino también para explorar la relación entre el agua y la muerte. Se reconoció cómo la voz de Paz es manipulada para crear una atmósfera sonora que recontextualiza la poesía en un entorno acuático, y cómo se deriva de ello una experiencia espiritual, en donde se tematiza el eterno retorno del agua desde una de las cosmogonías prehispánicas, y su relación con la muerte.
Además de compartir en qué medida la voz de Paz seguía resultando familiar y distinguible, y cómo el cambio en su sonoridad fue o no percibido por quienes participaron en la sesión de escucha, se comentaron aspectos sobre la velocidad y el tono de la voz como rasgos característicos de una persona. En la conversación hubo espacio para compartir igualmente asociaciones personales en torno a la pieza, como la de evocar experiencias de infancia en Tequisquiapan, donde el sonido y las luces del agua dejaron impresiones sinestésicas indelebles en uno de los asistentes, o cómo para otro la obra, asociada a un contexto y geografía específicas, puede llevar a pensar en también otros territorios, como el chileno, en contextos como la dictadura, o bien en relación con las impresiones del río Mapocho a las que Callsen había hecho referencia al inicio de la sesión.
Trabajar con archivos sonoros y de poesía, según se destacó para el caso de la pieza de Rivas, permite además reactivar y refuncionalizar voces históricas, ofreciendo nuevas interpretaciones y experiencias auditivas que pueden resonar con el público actual. Asimismo, se concluyó que el agua puede ser un símbolo de vida y muerte, y que su abordaje desde las obras literarias y sonoras puede generar nuevas investigaciones.
Más allá de esta sesión de escucha, se comentó que ambas piezas fueron elegidas entre un corpus más amplio por Susana González Aktories y Berit Callsen, para realizar a partir de ahí un análisis comparativo en el que se aborda cómo la dinámica del agua puede ser una guía en la interpretación de ciertas piezas sonoras; cómo sus sonidos ayudan a reconfigurar un paisaje sonoro, generando incluso una narrativa; y cómo la experiencia sonora contribuye a crear conciencia sobre este recurso natural en un momento de crisis climática.
También se contó con la presencia de la poeta Coral Bracho, quien ha tomado el agua como inspiración y tema en varios de sus poemas, y quien durante la sesión igualmente compartió las circunstancias que generaron la escritura de obras como “Agua de bordes lúbricos”.

Coral Bracho y Berit Callsen
(Foto: Susana González Aktories)
Finalmente, regresando a los estudios de Callsen sobre el agua, este acercamiento plantea importantes desafíos de investigación, en los que cabe cuestionarse hasta qué punto cambiar de un enfoque audiovisual a uno sonoro requiere de marcos experienciales y semióticos diferentes. Y para el caso de piezas como las de Almond y Rivas, vale reflexionar sobre los resultados y alcances que esto puede tener en la concientización de una escucha “ecológica”.


Sesión de escucha PoéticaSonora MX
(Fotos: Susana González Aktories)
1 En lo sucesivo “Huellas de lluvia”.

